Hay muchas cosas que harían felices a las personas, un buen trabajo, una cuenta bancaria con unos cinco a seis dígitos, una linda casa y como no un auto del año. Cosas no tan materiales como el amor de la familia, la compañía de la persona amada y los logros de los hijos.
Pero hace no menos de un mes, un día domingo que había terminado de vestirla y estaba buscando su cepillo para peinarla, le hablaba a Emma como le hablo a cualquier persona adulta, le iba explicando que es lo que íbamos hacer durante el día y lo que había preparado de desayunar, como si ella me entendiera al cien por ciento (o bueno, eso era lo que yo NO creía), y cuando por fin termine de peinarla, le di un beso en la frente y la baje de la silla, abrí la puerta del dormitorio...
-Vamos bebé, vamos a tomar tu desayunito ya? . A lo que ella respondió con cómico y tierno: Ño!
Así que, como todo niño con palabrita nueva, me ha tenido todo el santo mes negándose a diestra y siniestra.
-Emmita vamos a dormir: ño
-Emma toma tu leche: ño… ñop! (corriéndose)
No crean que después del primer ño, no desayunó, igualito nomas tuvo que tomarse toda su quinua-avena =)
Desde hace un tiempo, un año, tres meses y 29 días para ser exacta, mi felicidad solo se basa en una personita, desde sus actitudes, sus acciones, su afecto y sus logros. Es como una cajita mágica que cada día te viene con algo bonito y nuevo. Desde nuevas palabras, nuevas travesuras-travesías y nuevas actitudes.
Morí el día que la escuche pronunciar por primera vez: ma-má… oh si!, única vez en mi vida que lloraba a cantaros y de felicidad. Y luego haciendo alarde de aquella angelical manipulación que tienen los niños para con las madres malcriadoras y amelcochadas como yo, aprendió a decir mami y utilizarla en situaciones estratégicas, como cuando quiere salirse con la suya.
-Vamos bebé, vamos a tomar tu desayunito ya? . A lo que ella respondió con cómico y tierno: Ño!
Supongo que aquella palabrita de aquí a unos años me va a traer algunos problemitas, en la pubertad muchos choques, y ni hablemos de la adolescencia.
Pero lo que me gusta, más que la nueva palabrita en sí, es que significa que esta afirmando su personalidad y tomando sus propias decisiones. Ya sabe diferenciar entre lo que le gusta. lo que le desagrada, entre lo que quiere y lo que no.
Así que, como todo niño con palabrita nueva, me ha tenido todo el santo mes negándose a diestra y siniestra.
-Emmita vamos a dormir: ño
-Emma toma tu leche: ño… ñop! (corriéndose)
-Emma no toques eso, que lo vas a romper: ño (con movimiento de brazo incluido)
-Emma, hora de almorzar: ño, ma-ma, ño
-¿Emma quieres teta? Shiii. A que graciosa eso si, no?
No crean que después del primer ño, no desayunó, igualito nomas tuvo que tomarse toda su quinua-avena =)
PD. Feliz décimo sexto mes, mi vida ♥








